Kit Digital: cuándo tiene sentido y cuándo es tirar el dinero
El Kit Digital suena bien sobre el papel. El gobierno te regala hasta 2.000 euros para digitalizar tu negocio. ¿Quién dice que no? El problema es lo que pasa después.
He trabajado con el Kit Digital. He montado webs con él. Y he visto, demasiadas veces, lo que ocurre cuando se aplica mal — que es la mayoría de las veces.
¿Qué es el Kit Digital?
Es una subvención pública para pequeñas empresas y autónomos que quieren dar el salto digital. Dependiendo del tamaño de tu negocio, puedes recibir entre 2.000 y 12.000 euros para invertir en servicios digitales: web, redes sociales, comercio electrónico, ciberseguridad, y más.
Suena fantástico. Y puede serlo. Pero hay una trampa enorme en cómo se está aplicando.
El problema real
La mayoría de agencias que trabajan con el Kit Digital tienen un producto estándar: una web en WordPress valorada en 2.000 euros. Te la montan, cobran la subvención, y adiós.
¿El problema? Que nadie te pregunta antes:
- ¿Sabes quién eres como negocio?
- ¿Tienes identidad corporativa — aunque sea básica?
- ¿Sabes si necesitas un comercio electrónico o solo una página de presentación?
- ¿Tienes fotos propias, o vamos a llenar la web de imágenes de stock?
- ¿Vas a publicar contenido regularmente, o la web va a quedarse estática para siempre?
Si no tienes respuesta clara a estas preguntas, una web de 2.000 euros es una web de 2.000 euros mal gastados.
El orden importa
Aquí está el error de fondo: la web no es el primer paso. Es uno de los últimos.
Antes de tener web necesitas saber quién eres, cómo te llamas visualmente, qué colores te representan, qué fotos tienes, a quién te diriges. Si montas la web antes de tener todo eso, acabas con una web genérica que podría ser de cualquiera — y que no le habla a nadie.
El Kit Digital aplicado en el momento equivocado produce exactamente eso: webs vacías, sin personalidad, que nadie visita y que no generan ningún cliente.
¿Cuándo sí tiene sentido el Kit Digital?
Cuando ya tienes los fundamentos. Cuando sabes quién eres, tienes una imagen mínimamente coherente, estás en Google Maps, tienes fotos propias y entiendes para qué quieres la web.
En ese momento, el Kit Digital puede ser una palanca real. Pero como punto de partida, raramente lo es.
Lo que yo haría en tu lugar
Antes de solicitar el Kit Digital, hazte estas preguntas:
- ¿Tengo claro a qué me dedico y a quién me dirijo?
- ¿Tengo logo, colores y una imagen mínimamente coherente?
- ¿Estoy dado de alta en Google Maps?
- ¿Tengo fotos propias del negocio?
- ¿Sé si necesito WordPress o algo más sencillo?
Si la respuesta a todas es sí, adelante con el Kit Digital. Si no, empieza por el principio — y el Kit Digital te esperará.
Javier Macià · Consultor de presencia digital para negocios locales